Solidaridad, un motivo más para comprar naranjas por Internet

¿Sabías que comprando naranjas puedes ayudar al mundo? Es cierto que en estos tiempos de crisis todos tenemos problemas, pero nada debe impedirnos cooperar con los que tienen menos. Productores de naranjas, ayuntamientos y organizaciones sociales se unen para convertir a las naranjas en proyectos solidarios.

NaranjasSonrisas de niños
Estos soles en miniatura que son las naranjas pueden iluminar la sonrisa de cientos de niños de África y América Latina: un convenio firmado entre la fundación World Vision y unos productores de naranjas del Valle del Guadalquivir permite financiar un proyecto de huertos escolares en Bolivia, destinado a beneficiar a más de seiscientos niños de este país latinoamericano. Los productores realizan una donación por cada caja de naranjas ecológicas de 10 Kg. que venden por Internet, y con ese dinero se enseña a los niños a cultivar los cereales y hortalizas que componen su alimentación.

Naranjas para Sueca
Sueca es un municipio de la Comunidad Valenciana. La mayoría de sus habitantes se dedica al cultivo del arroz, pero si algo te resulta familiar, es porque aquí se realiza desde 1961 el famoso Concurso Internacional de la Paella Valenciana. Precisamente la organización Cáritas de Sueca recibió 150 Kg. de naranjas de unos productores del Barranquet de Carcaixent, en Valencia, donde el cultivo de naranjas tiene una tradición de más de 200 años. La empresa tuvo la iniciativa de publicar en Facebook una invitación a los visitantes para que opinaran acerca de cómo podían ser más solidarios, y la que obtuvo más “me gusta” fue esta donación.

Ayuntamiento de Sueca

Naranjas voluntarias
El parque público El Campito, en Chiclana, provincia de Cádiz, es una antigua finca dedicada al cultivo de frutales, de los cuales se conserva una gran cantidad de naranjos. El parque es muy bonito, ha sido completamente renovado y es muy popular entre los recién casados, ya que precisamente aquí se acostumbra realizar la tradicional sesión de fotografías. El caso es que el Ayuntamiento y la ONG Cáritas firmaron un acuerdo por el que todas las naranjas que se cosecharan en El Campito serían destinadas a esa asociación para abastecer comedores de la cuidad. ¿Y sabes quiénes fueron a recoger las naranjas? ¡Pues decenas de voluntarios! Así, la recolección no tuvo ningún costo y todo el mundo contento por haber podido ayudar. Así que aquí tienes un motivo más para comprar naranjas por Internet: ser solidario. La próxima vez que compres naranjas, infórmate acerca de los proyectos solidarios y adquiere las naranjas a productores socialmente responsables. ¡Los que menos tienen, agradecidos!

Foto: vía Wikipedia

Los sofisticados invernaderos de naranjas

Las naranjas siempre fueron un manjar codiciado; para que nunca faltaran en su mesa, un emperador chino de la dinastía Han, hace tres mil años, creó el cargo de “ministro de naranjas”. Príncipes y emperadores de los países fríos, entre los siglos XVIII  y XIX crearon en sus palacios las famosas “orangeries” o invernaderos de naranjas, para atrapar estos soles en miniatura.

El Musée de l’Orangerie, en París
Este inigualable espacio alberga actualmente “Les Nymphéas”, unos murales pintados por el impresionista Monet para celebrar la finalización de la Primera Guerra Mundial. El invernadero de naranjos fue diseñado por el arquitecto Firmin Bourgeois y se encuentra en la esquina sudoeste del Jardín de las Tullerías. Sus paredes de vidrio, orientadas hacia el sur, le permitían recibir abundante luz solar. Además de los murales de Monet, se exhiben más de cien obras de arte en sus sorprendentes salas ovales.

El invernadero de naranjos del palacio de Versalles
Este palacio es uno de los más famosos de Francia y considerado el complejo arquitectónico monárquico más importante de Europa. Son tres palacios, jardines y parque; debajo de la Escalera de los Cien Peldaños se encuentra el invernadero de los naranjos, una galería de 155 metros de largo y 13 metros de alto con dos galerías laterales. Es una obra arquitectónica de gran pureza y talento; alberga 1080 árboles, entre naranjos provenientes de Portugal, España e Italia, limoneros, granados de más de 200 años, adelfas y palmeras. Los árboles fueron plantados en recipientes de madera y podados en forma de bola con fines decorativos. Todos los años, entre mayo y octubre, permanecen fuera del invernadero brindando sus frutos a los paseantes.

El palacio Oringeriescholoss
Este invernadero se encuentra en el famoso parque Sanssouci, en Potsdam, ciudad alemana capital del estado de Brandeburgo, cerca de Berlín y a orillas del río Havel. Forma parte de un impresionante conjunto de edificios construidos por el rey Federico Guillermo IV entre 1851 y 1864. Actualmente alberga reproducciones de obras de Rafael. Las obras tomaron como modelo una villa renacentista italiana que aporta un indudable aire mediterráneo; los invernaderos laterales de 300 metros de largo todavía se utilizan para proteger del frío grandes macetas con plantas delicadas.

Palacio Orangerieschloss

El restaurante Orangery
Este restaurante funciona en lo que fue el invernadero de naranjos del palacio de la familia Branicki, en Białystok, principal ciudad y capital histórica del voivodato de Podlaquia, en Polonia, actualmente convertido en un hotel. En el siglo XVIII el invernadero era famoso por las fiestas y bailes que se realizaban; es un bello edificio de estilo barroco y por su esplendor es conocido como el Versalles de Podlaquia. El invernadero está acompañado por cuatro piscinas con fuentes, un puente sobre el canal y estatuas de dioses y héroes mitológicos.

Foto: vía Wikipedia

Las naranjas ayudan a cuidar el planeta

La piel de la naranja se está convirtiendo en una importante aliada de la ecología.  Rica en aceites esenciales, nutrientes y antioxidantes, su consumo no es muy habitual y se convertiría sencillamente en toneladas de residuos si la ciencia no descubriera a cada instante nuevas y sorprendentes propiedades que permiten ahorrar energía y cuidar el planeta.

La piel de naranja podría reemplazar al petróleo
Muchos productos que actualmente son producidos por la industria petroquímica, como plásticos y combustibles, podrían ser elaborados a partir de… cáscaras de naranja.  Decíamos en un artículo anterior que los científicos británicos habían descubierto que las pieles de naranja, debido a su alto contenido en celulosa, podían tratarse y aprovecharse para producir un nuevo tipo de plástico a partir de los gases volátiles que contienen.  De esta manera se podrían aprovechar millones de toneladas de residuos de cítricos, por ejemplo a partir de la industria del zumo de naranja.  Otra investigación promueve la obtención de bioetanol.  Fue realizada por científicos de la Universidad de Cádiz y se propone obtener este biocombustibles a partir de residuos orgánicos como cáscara de naranja, orujo de uva o cascarilla de arroz entre otros, y también permitiría diversificar cultivos como maíz o girasol, actualmente destinados mayoritariamente a la producción de biocombustibles.  La investigación se basa en la fermentación en estado sólido de los residuos a partir de hongos que sólo se desarrollan en este tipo de elemento.

Más energía
Otro importante estudio, esta vez proveniente de la Universidad Central de Florida, propone producir etanol a partir de cáscaras de naranja, de tal manera que se podría acceder a un tipo de energía limpia en forma ecológica.  Al igual que sus colegas de Cádiz, los científicos norteamericanos se proponen fermentar las cáscaras de naranja para que se conviertan en etanol, una sustancia que actualmente se obtiene a partir del fermento de almidón de maíz pero tiene el inconveniente de que genera gases y aumenta el “efecto invernadero”.  Según los especialistas, solamente con las cáscaras de naranja de Florida podrían producirse… ¡ casi 800 millones de litros de etanol!

Naranjas descontaminantes
Otro interesante uso de la cáscara de naranja, es la posibilidad de combatir la contaminación por efluentes industriales en ríos y arroyos.  El descubrimiento fue realizado por científicos argelinos en el año 2008 y se basa en la capacidad de absorción de la cáscara de naranja para atraer contaminantes ácidos como por ejemplo las tinturas, convirtiéndose en un método económico y muy eficiente para tratar este tipo de contaminación.

Foto: vía Public Domain Images

El tamaño no importa

En el año 2009 una de las grandes preocupaciones de los productores de naranjas fue el tamaño de la fruta: el 70% de la cosecha tenía calibre pequeño aunque las frutas fueran de excelente calidad, ya que el público prefiere frutos más grandes. A continuación, todo lo que debes saber sobre el tamaño de las naranjas.

El gusto de los consumidores
Según se ha podido comprobar, los consumidores prefieren naranjas más grandes para llevar a la mesa hogareña. Según los especialistas, en el año 2009 sólo el 20% de la producción satisfizo este requerimiento. En el caso de los clientes que compran naranjas por Internet, en la actualidad los productores se encargan de seleccionar las naranjas más pequeñas recomendando adquirirlas para jugo, reservando las más grandes para su consumo como fruta fresca ya que en realidad, los frutos grandes o pequeños pueden provenir del mismo árbol.

Análisis de calidad
Es interesante saber que las naranjas se clasifican precisamente en función del calibre, con una numeración que va desde 0 para las más grandes (entre 90 y 10 cm) hasta 13 para las más pequeñas (de 5 a 6 cm); el calibre se calcula tomando la medida “ecuatorial” de la naranja, es decir, por donde pasaría el meridiano ecuatorial si la naranja fuese un pequeño planeta Tierra. Sin embargo, la calidad de las naranjas es la misma más allá del tamaño, de manera que si se consumen en la mesa naranjas destinadas a jugo se podrá saborear una fruta igual de dulce y deliciosa que una de mayor tamaño, pero siempre es más satisfactorio llevar a la mesa frutas de mayor tamaño.

Las naranjas más grandes del mundo
Las noticias nos sorprendieron este año con una naranja cosechada en la localidad de Líbaros, provincia de Entre Ríos, Argentina, que alcanzó el sorprendente peso de 820 gramos. Aunque no es la naranja más grande de la historia, como veremos a continuación, se destacó por la explicación que dio el matrimonio de productores acerca de cómo la naranja había alcanzado semejante peso: debido al amor que les brindó su pequeña hija, encargada de cuidar el arbolito. Uno de los records de naranjas fue una recolectada en el año 2010 en Huelva, que pesó 1,440 Kg., proveniente de un árbol de naranjas normales; la naranja gigante fue expuesta para conocimiento de todos los vecinos. Muy cerca estuvo una naranja cultivada en Salamanca, la mayor en su peso recolectada hasta el año 2008, que consiguió el muy apreciable peso de 1,2 Kg.

Trucos gastronómicos con naranjas

Como se puede ver en muchísimos recetarios de cocina, la naranja es un ingrediente versátil, fresco y delicioso, que aporta sabor y nutrición realzando cualquier plato.  Desde el aperitivo hasta el postre, desde el desayuno hasta la cena, siempre puedes incorporar naranjas a tu dieta.  Pero no es cuestión de tomar una naranja y listo; cada preparación tiene su técnica.  A continuación, todos los detalles para aprovechar al máximo las naranjas.

Extracción de jugo
Preparar un jugo de naranja parece muy fácil pero… hay trucos y detalles para tener en cuenta.  Para empezar, si lo que deseas es beber jugo de naranjas recién exprimido, es importante adquirir naranjas bien jugosas; las reconocerás porque al sopesarlas en la palma de la mano, resultan más pesadas de lo que su volumen indica.  Antes de exprimir una naranja es importante lavarla y secarla, ya que la superficie puede contener microorganismos o restos de agroquímicos, aunque si compras naranjas por Internet tendrás la garantía de adquirir naranjas libres de contaminación.  Otro elemento a tener en cuenta es la temperatura: las naranjas frías proporcionan menor cantidad de jugo que las naranjas a temperatura ambiente.  Un truco para obtener más jugo es colocarla 15 segundos en el horno de microondas; otro, es amasarla sobre una superficie bien lisa como la mesa o la mesada de la cocina, para romper las fibras interiores y permitir que suelten más jugo.  Ya estamos a sólo un paso de nuestro vaso de jugo de naranja: la naranja debe cortarse por la mitad en sentido transversal y colocarse en el extractor que puede ser manual, mecánico o eléctrico.  Recuerda que para disfrutar todos los nutrientes del jugo de naranjas, debes beberlo no más de 20 minutos después de exprimido.

Utilización de la cáscara
La cáscara de la naranja se emplea en cientos de preparaciones: finamente cortada en juliana, rallada o picada.  Uno de los ingredientes más habituales es la “ralladura de naranja” que no es otra cosa que la cáscara rallada en diferentes grosores, con la finalidad de perfumar una preparación.  Si lo que se desea es utilizar la cáscara por ejemplo para preparar confituras o mermeladas, las naranjas deben pelarse previamente con un cuchillo filoso o un pelador de papas, tratando de dejar la piel blanca que se encuentra entre la cáscara y los gajos.  La cáscara así obtenida luego puede cortarse en tiras largas y finas.  En cambio, si lo que necesitas es ralladura de naranja, se toma la naranja entera, previamente lavada y seca, y se ralla la superficie de la cáscara con la parte más fina de un rallador de verduras.  Es importante tener en cuenta que la ralladura de naranja debe ser muy fina, sólo para aromatizar la preparación.

Segmentación
Otra técnica interesante que se utiliza en muchos platos y especialmente en cocteles, que tiene por finalidad la decoración o la presentación del plato.  Se toma una naranja entera, lavada y seca, y se rebana cada extremo para obtener superficies de apoyo planas.  Se coloca la naranja sobre una tabla apropiada y con un cuchillo bien afilado se separa la cáscara por el interior, siguiendo la forma de la naranja y cortando ligeramente la pulpa.  Se toma la naranja pelada y se coloca sobre la palma de una mano; con la otra se segmenta la naranja separando los gajos con el cuchillo filoso.  Esta técnica se utiliza en recetas como este cóctel con vino blanco caliente:

Ingredientes

  • 100 ml de vino blanco (¡recuerda las equivalencias!)
  • 2 ramitas de romero
  • 2 cucharadas de miel
  • El jugo de 1 naranja
  • Gajos de naranja, para decorar

Preparación
Calentar todos los ingredientes, con excepción de los gajos de naranja, en una sartén. No deje que hierva.  Verter el vino en vasos y servir decorados con gajos de naranja.