Capitales de la naranja

En nuestro planeta hay muchos pueblos y localidades dedicados por entero al cultivo de la naranja, pero en cada país hay una ciudad o región que es la mayor productora y se considera “la capital del citrus”. ¿Estás listo para partir? Vamos a conocer algunas capitales del citrus… ¡No olvides visitarlas en tu próximo viaje!

Concordia

Concordia, Argentina
La ciudad de Concordia, en la provincia de Entre Ríos, Argentina, se llama a sí misma, orgullosamente, “capital nacional del citrus”, aunque ya rivaliza con ella por ese título la cercana ciudad de Federación. Concordia se encuentra en el centro-este de la provincia, más precisamente a orillas del río Uruguay, límite natural con el hermano país. Si llegas en el mes de noviembre, podrás disfrutar del “Rally de la Naranja”, una competencia de tres días, y la elección de las reinas zonales del Citrus y del Azahar. En el mes de diciembre se realiza aquí la Fiesta Nacional de la Citricultura, en coincidencia con el fin de la recolección, que tiene como grandes protagonistas a los productores y trabajadores de la naranja. También se realizan la Expo Citrus, el Congreso Nacional Citrícola y la elección de las reinas nacionales del Citrus y del Azahar. En realidad los cítricos y en especial la naranja son las estrellas de toda la región y uno de sus grandes atractivos junto con sus célebres baños termales: no hay nada mejor, después de un baño termal, que beber un fresco y recién exprimido jugo de naranja.

Nueva Vizcaya, Filipinas
La provincia de Nueva Vizcaya, con sus montañas, cascadas impresionantes y cuevas místicas, tiene un clima templado y ricas tierras que producen, entre otros cultivos, preciadas naranjas de alta calidad, que han llevado a esta provincia a llamarse “La Capital del Citrus de Filipinas”. Los visitantes pueden comprar cítricos a la vera de la carretera Orange, entre Bayombong y Bambang: se disponen en forma de pirámide y son el principal lugar de promoción. La mejor época para visitar Filipinas y saborear sus naranjas es entre julio y enero, temporada alta de los cítricos, cuando viajan por toneladas, en cajones de madera, a distintos lugares del país. La ciudad de Kasibu acoge el Festival del Citrus: los habitantes desfilan por el pueblo vestidos con sus trajes típicos y haciendo sonar sus gongs y se exhiben miles de naranjas, que incluso son regaladas a los turistas.

Santa Paula, Estados Unidos
Santa Paula está ubicada en el hermoso valle del sur de California, a sólo cuarenta y cinco kilómetros al norte de Los Ángeles. Los cítricos son uno de sus grandes orgullos, tanto que se los habitantes de la ciudad consideran que es ¡la capital mundial del citrus! Y lo celebran a lo grande: alrededor del 20 de julio la gran atracción es el Festival Kiwanis de los Cítricos y el Festival de Globos Aerostáticos del Citrus. Durante el festival se celebra la naranja, hay actividades para los niños y niñas y para toda la familia.

Salsas de naranja para acompañar aves y pescados

Una salsa a base de naranjas es un toque sofisticado y elegante que realza hasta el más sencillo de los platos. Hoy te ofrecemos dos salsas fáciles, rápidas y divertidas para acompañar un plato de carne de ave y uno de pescado.

Salsa de naranjas

Salsa crema de naranjas para acompañar carnes de ave
Ideal para acompañar platos preparados con ganso o pato, aunque seguramente sabrás adaptarla a otras de consumo más sencillo y cotidiano. La salsa es fuerte y un poco picante; la preparación lleva menos de treinta minutos, la cocción otro tanto y con las cantidades de esta receta podrás acompañar entre cuatro y seis porciones de comida.

Ingredientes
100 gr. de ralladura de naranja
50ml de jugo de naranja
145ml de aceite de oliva
30gr. de azúcar molida
1 pizca de sal
1 pizca de pimienta de cayena
El jugo de ¼ de limón

Preparación
Coloque la ralladura de cáscara de naranja en una cacerola con agua fría y lleve a punto de ebullición. Escurrir la ralladura, cubrir nuevamente con agua fría y llevar a punto de ebullición. Este procedimiento debe realizarse tres veces.
Escurrir la ralladura de cáscara de naranja y poner en la licuadora. Colocar el jugo de naranja y la mitad del aceite. Licuar hasta que se forme una crema suave y homogénea.
Verter la mezcla en un tazón y sazonar a gusto con el azúcar, la sal, la pimienta y el jugo de limón.

Salmón en costra de sésamo y salsa de naranja y soja
Este plato delicioso es muy fácil de hacer a pesar de su nombre un poco complicado, y muy adaptable a filetes de pescado más humildes pero no menos sabrosos. Prepararlo lleva menos de treinta minutos y la cocción sólo diez minutos; con estas cantidades podrás acompañar una porción de pescado.

Ingredientes
125gr. de filetes de salmón sin piel
1 cucharada de semillas de sésamo
1 cucharada de aceite de oliva
2 cucharadas de hojas de cilantro fresco picadas
1 cucharada de eneldo fresco
El jugo de 1 naranja
2 cucharadas de salsa de soja
1 naranja pelada y segmentada para decorar (¡recuerda las técnicas!)

Preparación
Cubrir los filetes de salmón con las semillas de sésamo.
Por otra parte, calentar el aceite en una sartén a fuego medio. Agregar el salmón y freír durante 3-4 minutos de cada lado o hasta que estén cocidos y dorados de ambos lados.
Agregar el cilantro, eneldo, jugo de naranja y salsa de soja y continuar la cocción durante 2-3 minutos, hasta que la salsa está en ebullición.
Para servir, colocar los trozos de salmón con costra de sésamo en un plato, rociarlos con la salsa de naranja y soja y adornar con los gajos de naranja.

Foto: vía Morguefile

Foto: vía Morguefile

Hespérides, las manzanas de oro

Se cree los navegantes griegos, al pasar por las costas de Valencia, descubrieron las naranjas, doradas como las manzanas de oro del mitológico Jardín de las Hespérides. De allí provienen todos los nombres científicos relacionados con la naranja: hesperidium (tipo de fruto) y hesperidina (flavonoide contenido en la piel de la naranja). A continuación, la famosa leyenda de las Hespérides.

Manzanas de oro¿Quiénes eran las Hespérides?
Según la mitología griega, las hespérides eran unas ninfas encargadas de cuidar un jardín que poblaba la cima del Monte Atlas, y que había sido el regalo de bodas que recibió la diosa Juno al casarse con Zeus, el rey del Olimpo, de parte de su suegra, la diosa Gea. Las hespérides eran las tres hijas de Héspero, el dios de la tarde, y además de ellas (ya que las manzanas eran muy codiciadas, por las hespérides y las atlántides entre otros seres maravillosos), el jardín era custodiado por también por Ladón, un impresionante dragón de cien cabezas.

El trabajo N° 11
Si algo te resulta familiar, es porque el anteúltimo trabajo de Hércules fue, precisamente, robar manzanas del jardín. En realidad, según la mitología, Hércules debía realizar diez trabajos, pero parece que después se le encomendaron dos más, ya que Euristeo no quiso contabilizar aquéllos en los que el semidiós había recibido ayuda… Así, el trabajo N° 11 fue robar manzanas del jardín de las Hespérides. Hércules no sabía dónde se encontraba el jardín, de manera que primero tuvo que capturar a Nereo, dios del mar, para obtener esa información. Según otras versiones de la leyenda, Hércules le pidió ayuda a Prometeo, liberándolo de su eterno sufrimiento a cambio de su ayuda, y en algunos casos Hércules también como parte de este trabajo mata a Anteo, un gigante hijo de Poseidón y Gea, que obligaba a luchar con él a todos los que pasaban. La mitología nos explica que Anteo era invencible mientras sus pies tocaran la tierra, y Hércules pudo vencerlo colgándolo de un árbol. Tras algunos artilugios, como engañar al gigantesco Atlas para que fuese él a buscar los frutos mientras Hércules sostenía los cielos, nuestro héroe consiguió las manzanas de oro y se convirtió en el único que pudo robarlas.

Naranjas de Marruecos
El Jardín de las Hespérides se encontraba en el Monte Atlas, en la actual Marruecos; de hecho, se cree que las famosas manzanas de oro no eran otra cosa que… naranjas. Las naranjas marroquíes se caracterizan por su buen sabor y color; sobre la costa atlántica se producen naranjas tipo Valencia, aunque en realidad hay más de treinta variedades. La zona del Gharb, con su clima cálido y húmedo, es uno de los pocos lugares donde todavía se producen naranjas sanguíneas.

Foto: “The Garden of the Hesperides”, c. 1892, de Frederic Leighton (1830-1896), Museo de Liverpool

Naranjas por Internet… ¡y mucho más!

¿Sabías que en la actualidad, los productores que venden sus naranjas por Internet han agregado otros deliciosos productos a la canasta? Y no solamente las tradicionales mandarinas u otros cítricos como los limones. También puedes adquirir melones, sandías, tomates y otras hortalizas, y derivados de la naranja como mermeladas y miel de azahar.

Tomates y naranjas

Mandarinas y limones
Resulta bastante lógico que los productores de naranjas se dediquen también a las mandarinas y limones. De hecho, la mayoría de los productores que venden naranjas por Internet ofrecen también mandarinas, y muchos de ellos también cuentan con oferta de limones, incluyendo ofertas de cajas combinadas de los diferentes cítricos. La variedad de mandarinas más apreciada es la Clemenules, originaria de Nules, en Castellón. Jugosa, dulce y fácil de pelar, de tamaño grande y forma achatada, prácticamente no tiene semillas, lo que la hace ideal para ofrecer a los niños. Los limones, por otra parte, pueden conseguirse todo el año, ya que en la actualidad hay árboles con cuatro floraciones anuales.

El tomate valenciano
En realidad el tomate es un cultivo tradicional de Valencia que en la actualidad se está tratando de recuperar gracias a la agricultura ecológica. Por ejemplo, se ha comenzado a realizar un relevamiento en varios municipios para re-descubrir las variedades autóctoas, como el Valenciano de Casinos, Valenciano de Meliana, o Valenciano de Viver, en comparación con la Variedad Bond, el típico tomate canario. De acuerdo al método tradicional, los tomates valencianos se han regado con agua del río Palencia y abonado con estiércol de oveja, aunque en la actualidad éste se complementa con abonos orgánicos de cobertura. Las virtudes a valorar en el tomate son su sabor, acidez, aroma y aspecto a la vista. Se han encontrado tomates grandes, medianos y pequeños, de forma plana a puntiaguda, y de colores que varían entre el rojo y el amarillo pasando por el rosa y tonos marmolados.

Arbol de naranjasOtras ofertas
Si investigas un poco en Internet, encontrarás una amplia variedad de productos ofrecidos por los agricultores: hortalizas, calabazas, alcachofas, derivados de la naranja como jugos y mermeladas, miel de azahar y hasta ¡árboles de naranjas! Para tener en casa y disfrutar de tus propias naranjas recién cosechadas. Los árboles suelen tener poco más de un metro de altura y pueden cultivarse fácilmente en macetones. Recomendaciones: riégalo cada 5 a 10 días, y si es necesario colócale una funda protectora, para evitar la exposición a la contaminación ambiental y los rayos solares.

La verdadera magia de las naranjas

¿Sabías que en el siglo XVIII se pusieron de moda los autómatas, unos juguetes animados por ingeniosos mecanismos de relojería? ¡Algunos eran tan perfectos que sus creadores eran acusados de “brujos”! Uno de los más sorprendentes fue inventado por Jean Eugène Robert-Houdin, un relojero e ilusionista considerado el padre de la magia moderna, y se trataba de… un naranjo mecánico. Si algo te resulta familiar, es porque aparece recreado en la gran película “El Ilusionista” estrenada en el año 2006, basada en la novela de Steven Millhauser “Eisenheim the Illusionist”.

NaranjoEl truco original
Los árboles autómatas inventados en aquélla época combinaban mecanismos de relojería, aire comprimido y cuerdas para crear la ilusión del crecimiento, floración y fructificación. El truco consiste en solicitar a una mujer del público un pañuelo (algunos magos solicitan un objeto de valor para hacer más intrigante el espectáculo); éste será devuelto por unas mariposas que salen volando desde el árbol lleno de naranjas. En el truco original el mago solicitaba el pañuelo y lo ponía junto con un huevo y un limón, dentro de una naranja. La naranja era comprimida, convertida en polvo y vertida dentro de un frasco con “espíritu de vino” (alcohol etílico con agua). Luego aparecía el naranjo; el mago encendía un fuego debajo del árbol con el licor de naranjas provocando la floración completa del árbol. Un golpe de varita mágica y las flores se convertían en naranjas que eran regaladas al público, todas excepto una naranja que quedaba en el árbol. Otro golpe de varita mágica y la naranja se abría en cuatro gajos, dejando escapar las mariposas que sostenían delicadamente el pañuelo. El naranjo fantástico fue el truco que hizo famoso a Robert Houdin, tanto que al cumplirse cien años de su muerte, en 1971, Francia le dedicó un sello filatélico.

El truco revelado
El misterio del árbol de naranjas se debe a una ingeniosa combinación de elementos, como se puede ver en este video,  sin embargo, el truco de Houdin se sigue utilizando y muchos magos lo han incorporado a sus espectáculos a lo largo del tiempo, inclusive los magos modernos, pues sigue fascinando y divirtiendo al mismo tiempo a un público dispuesto a creer lo increíble y disfrutar de los trucos realizados con habilidad y rapidez.

Más acerca de las naranjas y la magia
En realidad, la naranja es un fruto estrechamente relacionado con la magia; otro truco muy popular consiste en pedirle a alguien del público que elija una carta de un mazo, para hacerla desaparecer y volver a aparecer… ¡dentro de una naranja! Más allá de los trucos, la verdadera magia de las naranjas está en su color, su frescura, su sabor inigualable y la ilusión de tener entre las manos el dorado y dulce sol del verano todo el año.