Alegra tu invierno, piensa en naranja

Según algunos estudios, el invierno puede provocar un trastorno llamado “desorden afectivo estacional”; de hecho, es padecido por millones de personas, en especial en aquéllos países en los que los inviernos suelen ser bastante crudos. Para la mayoría, la llegada del invierno sólo exige un pequeño reajuste, pero en algunos casos las personas pueden deprimirse. ¿Es tu caso? ¡Alegra tu invierno con naranjas!

¿Qué es la tristeza de invierno?
Se ha descubierto que este desorden, llamado “tristeza de invierno”, se debe a múltiples factores, pero el principal es la disminución de la cantidad de horas de luz solar que, como es sabido, es nuestra única proveedora de vitamina D. La falta de sol provoca mal humor y el cerebro produce neuroquímicos que inducen a comer más. En realidad, el invierno afecta a todos los seres vivos y muchos animales dedican los meses más fríos del año a hibernar cómodamente hasta que renazca la vida. Lamentablemente no podemos hacer lo mismo… pero sí podemos recurrir a las naranjas, verdaderos soles en miniatura que nos traen calor y alegría. Es que la llegada del frío coincide con el punto máximo de maduración de la naranja, con sus vitaminas y antioxidantes naturales.

Aceites esenciales de naranja, fuentes de alegría
La aromaterapia nos informa que los aceites esenciales de cítricos son excelentes para levantar el ánimo.  Podemos encontrar diversas combinaciones de aceites esenciales de naranjas amargas, naranjas dulces, mandarina, bergamota y limón,  pero para combatir la tristeza del invierno,  los mejores son los de naranja, dulces y reconfortantes. ¿Cómo puedes incorporarlos a la vida diaria?

  • Colocar un difusor con aceite de naranjas y canela en nuestra mesa de trabajo
  • Añadir unas gotas de aceite esencial de naranja a los productos de limpieza del hogar
  • Masajes combinado con aceite de almendras
  • Inhalaciones diluyendo una gota de aceite en 1 litro de agua caliente
  • En el agua del baño

Precauciones con el aceite esencial de naranjas
Te recomendamos seguir estrictamente las indicaciones del fabricante o expertos en el tema, y evitar su uso en caso de:

  • Personas epilépticas
  • Mujeres embarazadas
  • Exposición al sol
  • Contacto con ojos y mucosas

Principales características del aceite esencial de naranja
A continuación, una pequeña guía de propiedades.

  • Color: naranja amarillento a naranja oscuro.
  • Aroma: dulce, afrutado, fresco.
  • Mejor Efecto: Estimulante/ sedante.
  • Combina con: pimienta negra, canela, clavo de olor, incienso, geranio, jengibre, jazmín, lavanda, limón, mandarina, mirra, nuez moscada, romero, té.
  • Componentes químicos principales: Limoneno, bergapteno, auraptenol, ácidos.
  • Propiedades: antiséptico, desinfectante, alienta la expresión emocional.

Foto invierno: vía Morguefile

Foto aceites: vía Morguefile

Los vinos y los cítricos, sabores hermanos

Los expertos gourmets pueden aconsejarnos acerca de los mejores maridajes entre vinos o cítricos, ya sea en forma de postres, salsas o lo que tu imaginación te dicte. Pero hay más: los más importantes catadores de vinos pueden descubrir sabores cítricos en las diferentes cepas; de hecho, los tres ácidos orgánicos presentes en la uva son el tartárico, el málico… y el cítrico, aunque este último desaparece durante la destilación. ¿Quieres saberlo todo acerca de estos sabores hermanos? ¡Sigue leyendo!

Los blancos
Es en los vinos blancos donde más se aprecian los aromas cítricos. Por ejemplo el Chardonnay, uno de los más populares, tiene un aterciopelado sabor cítrico, mientras que el Pinot Gris es un poco más ácido ya que se trata de un vino joven. El Sauvignon Blanc es otro popular vino blanco, un poco más seco y menos afrutado que otros, pero que ofrece un acabado fresco. Los blancos de región de Rioja, en España, tienen aroma a frutas ácidas, y los que combinan uvas como la Moscatel de Alejandría ofrecen un delicado perfume de corteza de naranjas y miel de azahar. Los impactantes vinos de Hungría, elaborados con uvas como la Aszú, sobremaduradas, combinan aromas de cítricos y frutas confitadas. Los vinos de uva Perellada tienen aromas a azahar y corteza de limón, y otro blanco muy popular, el semillón, también comparte algunas notas cítricas.

Los aperitivos y otras bebidas
Los aperitivos son vinos ligeros y delicados que se beben al comenzar la comida; los mejores son los secos como el Riesling, cuyos sabores cítricos complementan las comidas livianas como ensaladas o mezclas de hojas verdes. Otra bebida muy apreciada, la ginebra, puede evocar junto con su aroma a enebro, marcados perfumes cítricos como naranja, limón y azahar. Las cervezas también pueden tener aromas cítricos, como lima y piel de naranja seca o cáscara de limón, en especial las llamadas cervezas artesanales de suave sabor amargo.

Combina aromas y sabores cítricos
Si bien hasta hace algunos años había unas reglas de maridaje de bebidas y comidas bastante estrictas, en la actualidad se considera que los maridajes sólo deben estar regidos por el gusto del consumidor. En realidad hay algunas reglas sencillas y fáciles de aprender que se basan en el equilibrio de los sabores, de las que hemos seleccionado las que se refieren a los vinos y los platos que llevan como ingrediente la naranja.

  • Aperitivos: los vinos blancos jóvenes, frescos y cítricos van bien con los mariscos.
  • Ensaladas y verduras: si están aderezadas con limón, el sabor del vino se verá afectado; si se van a beber vinos blancos, frescos y afrutados o de sabor intenso, lo mejor será evitar el vinagre y el limón.
  • Pastas: blancos refrescantes con aromas frutales.
  • Aves: si están aderezadas con limón o salsas cítricas, se recomienda un blanco tipo Chardonnay. Si son grasosas y llevan salsas agridulces se pueden combinar con tempranillos, Pinots Noir o Merlots.
  • Postres: los postres con naranjas, debido a su acidez, requieren vinos con cierta acidez también, aunque si son muy dulces van mejor con los moscateles; los postres cremosos de base cítrica, como muses o sorbetes, combinan perfectamente con los vinos tipo Riesling. Más modernamente, se puede elegir una buena cerveza blanca dulce.

Foto: vino, vía Morguefile

Cerveza: vía Morguefile

Guía de propiedades medicinales de los cítricos

Los cítricos son una verdadera farmacia natural: la cáscara, jugo y pulpa son utilizados por la medicina natural para mitigar muchísimos malestares y problemas de salud. A continuación, una pequeña pero ilustrativa guía de las propiedades medicinales de los principales frutos cítricos.

Guía completa, fruta por fruta

  • Pomelo: propiedades antitumorales, estimulante del metabolismo, antiséptico, desintoxicante, diurético, depurativo, antidepresivo. Contenido: limoneno en altos niveles. Beneficioso para las personas que padecen mal de Alzheimer, retención de líquidos, depresión, obesidad, disfunción hepática, ansiedad y celulitis. Receta casera para la celulitis: Combinar unas gotas de jugo de pomelo con un chorrito de aceite de onagra o prímula. Masajear el área afectada dos o tres veces por día.
  • Limón: antitumoral, antiséptico, promueve la micro circulación, estimulante del sistema inmunológico, mejora la memoria, relajante. Contenido: limoneno en altos niveles. Beneficioso para: problemas circulatorios, arterosclerosis, obesidad, parásitos, infecciones de tracto urinario, venas varicosas, ansiedad, hipertensión, problemas digestivos y acné. Receta casera para desintoxicar el organismo: exprimir medio limón en un vaso de agua mineral y agregar dos gotas de aceite de limón; beber por la mañana en ayunas.
  • Naranja: antitumoral, relajante, anticoagulante, estimulante de circulación. Contenido: altos niveles de limoneno, beta caroteno y vitamina C. Beneficiosa para: arteriosclerosis, hipertensión, cáncer, insomnio, piel grasa, retención de líquidos y arrugas. Recetas caseras con aceite esencial de naranja: problemas hepáticos, aplicar varias gotas en la zona del hígado y masajear suavemente; problemas respiratorios, verter unas gotas de aceite en las manos y respirar el aroma.
  • Mandarina: antitumoral, relajante, antiespasmódico, digestivo, mejora la circulación. Contenido: altos niveles de limoneno. Beneficiosa para combatir la obesidad, ansiedad, insomnio, irritabilidad, problemas de hígado, problemas digestivos, parásitos y retención de líquidos.

Aromaterapia con cítricos
En aromaterapia, se considera que los aromas cítricos promueven la felicidad, disminuyen el estrés, calman la ansiedad y las tensiones nerviosas; además, potencian la inmunidad y reducen la depresión. Estas propiedades se deben a la presencia del antioxidante d-limoneno. Los aceites de cítricos pueden utilizarse en forma tópica o ingerirse como suplemento, por ejemplo diluídos en agua de arroz o agua mineral, y también añadirse a licuados de frutas. Los ingredientes cítricos se potencian con el agregado de menta, que beneficia las vías respiratorias y promueve la relajación.

Radiografía de los aceites esenciales
Es interesante saber qué especies y partes de la planta nos brindan los beneficiosos aceites esenciales que se utilizan en aromaterapia, además de profundizar en los elementos que contienen. Por ejemplo la naranja dulce brinda los aceites esenciales de la piel; sus principal componente es el limoneno y además de las propiedades antiinflamatorias y sedantes, es un excelente repelente de insectos. La naranja amarga nos provee de aceites esenciales de su piel y la destilación de sus flores, el conocido “Neroli”, sedante y depurativo.

Foto aceite: vía Morguefile

Historia de los cítricos

Los cítricos, con su aspecto colorido y perfumado, impresionan a los viajeros de todos los tiempos. Aunque en la antigüedad los frutos cítricos no estaban integrados a la dieta, sí eran conocidas las propiedades de las flores y aceites esenciales de los frutos para la elaboración de perfumes y otras sustancias químicas como repelentes de insectos. Debía pasar mucho tiempo hasta que las naranjas pasaran a formar parte de la gastronomía mundial.

Un origen incierto
Se cree que los primeros cítricos aparecieron en Medio Oriente; el antepasado más antiguo conocido, es la variedad Citrus medica L., que probablemente Alejandro Magno introdujo en la cuenca del Mediterráneo desde la India… y todavía se cultiva. Su fruto es la cidra, poncil, limón francés o toronja, muy apreciada por sus propiedades aromatizantes y usos medicinales, ya documentados por Plinio el Viejo en su Historia Naturalis; de hecho, sus semillas ya eran conocidas 4.000 años antes de nuestra era. Este fruto, llamado etrog en hebreo, es una de las especies rituales utilizadas en la fiesta de Sucot. Llegó a América de la mano de los conquistadores, que lo introdujeron en Florida, Puerto Rico y California. Antiguos murales egipcios muestran árboles de cítricos, y también hermosas cerámicas de Pompeya y Cartago. En realidad, no se sabe muy bien cómo el cidro evolucionó hacia los exquisitos cítricos actuales como la naranja dulce, el limón, el quinoto o kumquat y el pomelo, pero sí que su cultivo se extendió por el norte de África, España y Siria y que la llamada “naranja Portugal”, en el siglo XV, produjo una verdadera revolución en el cultivo de cítricos.

La mandarina y otros cítricos se dan a conocer
Las mandarinas eran conocidas en China alrededor del siglo X, pero no en Europa, donde llegaron sólo a comienzos del siglo XIX: fueron un regalo de una provincia mandarín a Inglaterra. Otro cítrico, el pomelo (Citrus Grandis) por influencia del idioma inglés se confunde con la toronja (Citrus paradisi), llamada también Shaddock y “manzana de Adán”; apareció en Palestina a comienzos del siglo XIII y fue cultivada por los árabes. Este cítrico era considerado incomible hasta que Al Duncan, en 1892, consiguió unas plántulas con mejor resultado, tanto que el fruto se llamó “pomelo Duncan”: el árbol original todavía vive en Florida. El limón, por su parte, fue mencionada por primera vez en Europa por Sir Thomas Herbert en su libro de viajes: descubrió naranjos, limoneros y árboles de lima frente a la isla de Mozambique a mediados del siglo XVII.

Comienza la industria americana de la naranja
Las primeras semillas de cítricos de América fueron introducidas por Cristóbal Colón en la isla de Haití en 1493; para 1565 ya crecían felizmente en Florida y Carolina del Sur. En 1790 se exportaron alrededor de 3000 galones de jugo de naranja, pero la industria comenzó a desarrollarse rápidamente a partir de 1821, cuando los españoles abandonaron sus territorios en América. Así comenzó la historia de esta fruta que hoy podemos saborear fresca, congelada, en mermeladas y jugos concentrados.