La conservación de las naranjas

Antiguamente, las naranjas se conservaban enterradas en arena o aserrín, y también distribuidas sobre hojas de papel de periódico. El objetivo: mantenerlas en buen estado hasta el momento de consumirlas, evitando la desagradable aparición del hongo Penicillium.

¿Por qué se deterioran las naranjas?
La naranja es una fruta que sólo madura en el árbol, a diferencia de los aguacates, plátanos o melones entre otras, que pueden completar su maduración después de cortadas; por eso debe ser cosechada en su punto justo, pero también es cierto que el deterioro de la fruta es la consecuencia inevitable del proceso. Las naranjas son atacadas por el hongo Penicillium, en realidad un moho que ha contribuido a salvar muchas vidas y que también es utilizado para la fabricación de los quesos llamados “azules”.

Las naranjas compradas directamente al productor duran más
Cuando compras naranjas por Internet, estás adquiriendo la fruta directamente a sus productores, una verdadera garantía de frescura y calidad. En la forma tradicional, la cosecha se realiza arrojando la fruta al suelo, recogiéndola y transportándola a granel a los mercados y plantas procesadoras. En cambio, los productores que ofrecen sus naranjas por Internet cosechan la fruta cuidadosamente, evitando los golpes y lastimaduras de la corteza, que además de afear el producto son la puerta de entrada para los microorganismos que conducen a su putrefacción.

Cómo evitar el deterioro precoz
Uno de los problemas que informan las personas que han comprado naranjas por Internet, es que deben adquirir un volumen de fruta a veces excesivo para sus necesidades. Para evitar que las naranjas que compraste con tanta ilusión se deterioren rápidamente, toma en cuenta estos consejos:

  • Evita almacenarlas junto con frutas como manzanas o bananas, que emiten un gas que favorece la putrefacción;
  • Deja suficiente oxígeno entre las naranjas;
  • Si las dejas en el frutero, procura que estén a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y ventilado;
  • Si alguna naranja comienza a mostrar signos de deterioro, apártala del resto;
  • Las naranjas pueden conservarse hasta dos semanas en el refrigerador:
  • Para disfrutarlas más tiempo, prepara mermeladas, salsas y conservas.

La ciencia avanza
Los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia han descubierto que el aceite esencial del árbol de té… ¡retrasa la putrefacción de las naranjas! Se han realizado pruebas de recubrimiento de la fruta para mejorar su conservación y calidad con resultados muy positivos; además, representa una alternativa ecológica y natural frente a la utilización de productos químicos. El recubrimiento es una capa casi imperceptible de aceite esencial del árbol de té y una sustancia celulósica degradable; facilita el almacenamiento y la conservación del fruto y los investigadores creen que también podrá aplicarse a limones y otros cítricos.