La mandarina, hermana pequeña de la naranja

La mandarina es el fruto del mandarino, otro árbol de la gran familia de las rutáceas, e integrante del grupo de las hespérides, más de veinte variedades de frutas comestibles caracterizadas por su pulpa formada por pequeñas y numerosas vesículas llenas de jugo. El mandarino es más pequeño y delicado que el naranjo, y la fruta también es más pequeña. También es más perfumada y fácil de pelar, lo que la convierte en una hermana pequeña de la naranja pero muy apreciada.

Mandarinas

Datos interesantes
La mandarina proviene de las regiones más cálidas de China e Indochina, y llegó a Europa precedida por su fama adquirida en los más grandes mercados de Asia. Tomó su nombre del color de la vestimenta de los mandarines, como se llamaba a los altos gobernantes de China. En la actualidad hay decenas de variedades propias de cada lugar del mundo, pues su cultivo llegó a Europa en el siglo XIX y desde allí se extendió a todo el planeta.   El nombre de la mandarina en distintos idiomas y hasta en el propio castellano nos da algunas pistas acerca del origen y evolución de esta fruta deliciosa; por ejemplo, en inglés se dice “tangerine”, informándonos que alguna vez se la relacionó con Tanger, antigua ciudad de Marruecos, puerta oeste del Estrecho de Gibraltar. Básicamente, las mandarinas se organizan en cuatro grandes grupos: Clementinas, Clemenvillas, Híbridos y Satsumas.

La mandarina clementina
Comencemos por las Clementinas, de color naranja intenso, algo aplanadas y sin semillas, fáciles de pelar y de buen sabor; se cree que provienen de una combinación entre la mandarina y una naranja silvestre de Argelia. En realidad, las Clementinas son una gran familia con variadas integrantes.

  • Clementina Fina: gran calidad, tamaño pequeño o mediano. Se recolecta entre noviembre y enero. Llamada también Clementina sin hueso y Clementina del terreno. Muy buen contenido de jugo y excelente perfume y sabor, la fruta puede permanecer más tiempo en el árbol sin sufrir alteraciones.
  • Oroval: redondeada, un poco más grande que la anterior, de corteza granulosa, fácil de pelar. No dura mucho tiempo en el árbol; se recolecta entre noviembre y diciembre.
  • Arrufatina: Es una mutación de la mandarina clementina de Nules; se la descubrió en Villarreal, provincia de Castellón de la Plana, a comienzos de la década del 70 del siglo pasado. Es una fruta de buen tamaño, sin semillas y con aceptable contenido de jugo. Madura unas tres semanas antes que la Clementina de Nules, pero debe recolectarse en forma precoz ya que no tolera bien la permanencia en el árbol.
  • Clemenules: grandes, achatadas, muy jugosas, de buen sabor y sin semillas. Se recolectan entre noviembre y enero. Maduran simultáneamente con la Clementina Fina, pero los frutos no soportan mucho tiempo en el árbol. Son de maduración temprana y buena calidad, cáscara gruesa y rugosa pero fácil de quitar, de color naranja intenso. Se las conoce también con otros nombres, como Nulesina, Clementina Reina y Clementina Victoria. En realidad es una mutación espontánea de la mandarina Clementina Fina; se la detectó por primera vez en Nules a mediados del siglo XX.

Queda mucho en el tintero, como las llamadas Clemenpons y Clementard, la Hernandina, descubierta en Valencia, la Marisol proveniente de Castellón de la Plana, Oroval, Tomatera de intenso color rojizo y la Afourer o Nadorcot, el último descubrimiento en cuanto a mutaciones, proveniente de Marruecos, de brillante color rojo y que todavía no se encuentra en el mercado.