Naranjas a la hora del té

¿Eres un entusiasta de la hora del té? Entonces, nada mejor que esperar las cinco de la tarde y beber una buena taza de té con tostadas y mermelada de naranjas. De hecho, pocas combinaciones son tan “inglesas” y deliciosas como el té y las naranjas. Pero no es la única… ¡Sigue leyendo!

Te sabor naranja

El té OP
El té Orange Pekoe es una exquisita variedad de té negro proveniente de la India y de Sri Lanka. Básicamente se trata de una combinación de hojas de té secas de diferentes tamaños y edad (de hecho, los tés más valiosos son los elaborados con yemas y brotes). El té Pekoe contiene brotes y capullos sin abrir y su aroma y sabor son ligeramente amargos para finalizar con un toque dulce. La denominación de “Orange” puede deberse precisamente a esta característica, aunque según otras versiones se debe al papel de la Casa de Orange (Holanda) en el comercio del té con la India, al color cobrizo o naranja brillante de las hojas secas en la mezcla pekoe o al color de la bebida una vez preparada. Como sea, la naranja está presente en esta deliciosa variedad de té y bien merece que bebamos una taza en su honor.

Cáscaras de naranja… con o sin té
Las infusiones con naranja son estimulantes y muy fáciles de preparar. Puedes hacerlas en casa o adquirirlas ya elaboradas en las tiendas de comestibles, como la exquisita combinación de cáscara de naranja, canela y anís que muestra la fotografía. Esta mezcla no contiene hojas de té; se prepara con trocitos de cáscara de naranja desecada, trocitos de manzana, rosa mosqueta, canela en rama y semillas de anís y tiene un gran poder digestivo y estimulante. Otra mezcla combina cáscaras de naranja y limón, rosa silveste, hibiscos, trocitos de manzana y piña con hojas de té; tiene poder relajante y ayuda a combatir el dolor de cabeza. También contiene vitaminas y antioxidantes.

Delicias para compartir
La naranja también puede estar presente en forma de pequeñas delicias para compartir, como cascaritas de naranja bañadas en chocolate, acarameladas, azucaradas o confitadas, bombones de fruta con sabor a naranjas y estas exquisitas trufas de naranja y zanahoria:
Ingredientes:

  • 2 tazas de zanahoria finamente rallada
  • Jugo y ralladura de dos naranjas
  • 2 tazas de azúcar
  • 2 clavos de olor, canela o vainilla para aromatizar
  • Azúcar y lentejas de chocolate para decorar

Preparación
Mezclar la zanahoria rallada con las 2 tazas de azúcar y el jugo de las naranjas, llevar a fuego suave, aromatizar con los clavos de olor, la canela o vainilla (según el gusto de cada uno) y cocinar hasta que tome punto de mermelada (se ve el fondo de la olla al revolver la mezcla). Retirar del fuego, formar bolitas, hacerlas rodar por azúcar y ponerlas en pirotines. Decorar con una lenteja de chocolate.

Todo sobre las naranjas y mandarinas orgánicas

Los cítricos que se ofrecen por Internet en forma directa del productor al consumidor tienen como característica principal el ser cultivos orgánicos.  No se trata sólo de no utilizar pesticidas o fertilizantes; de hecho, cultivar naranjas en forma orgánica forma parte de una cultura que te invitamos a conocer.

Naranjas mandarinas

Cuidemos el planeta

En las últimas décadas los consumidores han demostrado su preferencia por los productos elaborados en forma respetuosa del ambiente, las culturas y los trabajadores.  Así, se han popularizado opciones como el comercio justo y los productos “bio”.  Sin embargo, no todos los alimentos que se publicitan como “bio” lo son, sino que deben responder a exigentes normativas y precisas condiciones de producción, como por ejemplo las que establece el Codex Alimentarius, según el cual la producción ecológica es “un sistema de ordenación de la producción que promueve y mejora la salud del agrosistema, con inclusión de la biodiversidad, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo”.  Los eco-productores deberían minimizar el uso de fertilizantes y plaguicidas y en caso de utilizarlos, preferir los naturales, entre otras cosas.  En pocas palabras: una forma de producción que cuida el planeta.

Ecológico, orgánico, biológico

En realidad, todas estas palabras son sinónimos que caracterizan una forma de agricultura respetuosa del ambiente, que sustituye las técnicas tradicionales por otras destinadas a preservar las especies y el paisaje.  Lo bueno de este tipo de producción es que disminuye la contaminación del agua y el suelo, restituye los nutrientes del suelo y permite que las especies silvestres vuelvan a reproducirse y vivir en las 700.000 ha. que actualmente abarcan los cultivos orgánicos en España, que abarcan cereales, olivos y frutos secos.  Sin embargo, debe tenerse en cuenta que si los cultivos orgánicos están demasiado cerca de otros no orgánicos (hasta 500 metros), se corre el riesgo de que las plantas se combinen y los productos no resulten 100% orgánicos o libres de transgénicos.  Por otra parte, algunos términos utilizados en el etiquetado, como “natural” o “sin conservantes ni colorantes”, se refieren al contenido de los alimentos y no a la forma de producción.

Rama con frutas

Pro y contra de los alimentos ecológicos

Los entusiastas de la agricultura ecológica afirman que los alimentos orgánicos son más nutritivos y sabrosos que los tradicionales, y la ciencia parece que comienza a darles la razón:  la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) demostró que el jugo de las naranjas orgánicas tiene un ¡10% más de vitamina C que las convencionales!  Aunque las naranjas orgánicas pueden ser más pequeñas y de color menos vistoso que las tradicionales, están más sanas ya que la recolección se realiza cuidadosamente a mano para evitar que se dañe la fruta.  Quizás su mayor inconveniente sea el precio, un poco más caro que el de las naranjas y mandarinas que podemos encontrar en el mercado, pero las garantías de calidad y ausencia de productos químicos compensan con creces el mayor costo.

Los sofisticados invernaderos de naranjas

Las naranjas siempre fueron un manjar codiciado; para que nunca faltaran en su mesa, un emperador chino de la dinastía Han, hace tres mil años, creó el cargo de “ministro de naranjas”. Príncipes y emperadores de los países fríos, entre los siglos XVIII  y XIX crearon en sus palacios las famosas “orangeries” o invernaderos de naranjas, para atrapar estos soles en miniatura.

El Musée de l’Orangerie, en París
Este inigualable espacio alberga actualmente “Les Nymphéas”, unos murales pintados por el impresionista Monet para celebrar la finalización de la Primera Guerra Mundial. El invernadero de naranjos fue diseñado por el arquitecto Firmin Bourgeois y se encuentra en la esquina sudoeste del Jardín de las Tullerías. Sus paredes de vidrio, orientadas hacia el sur, le permitían recibir abundante luz solar. Además de los murales de Monet, se exhiben más de cien obras de arte en sus sorprendentes salas ovales.

El invernadero de naranjos del palacio de Versalles
Este palacio es uno de los más famosos de Francia y considerado el complejo arquitectónico monárquico más importante de Europa. Son tres palacios, jardines y parque; debajo de la Escalera de los Cien Peldaños se encuentra el invernadero de los naranjos, una galería de 155 metros de largo y 13 metros de alto con dos galerías laterales. Es una obra arquitectónica de gran pureza y talento; alberga 1080 árboles, entre naranjos provenientes de Portugal, España e Italia, limoneros, granados de más de 200 años, adelfas y palmeras. Los árboles fueron plantados en recipientes de madera y podados en forma de bola con fines decorativos. Todos los años, entre mayo y octubre, permanecen fuera del invernadero brindando sus frutos a los paseantes.

El palacio Oringeriescholoss
Este invernadero se encuentra en el famoso parque Sanssouci, en Potsdam, ciudad alemana capital del estado de Brandeburgo, cerca de Berlín y a orillas del río Havel. Forma parte de un impresionante conjunto de edificios construidos por el rey Federico Guillermo IV entre 1851 y 1864. Actualmente alberga reproducciones de obras de Rafael. Las obras tomaron como modelo una villa renacentista italiana que aporta un indudable aire mediterráneo; los invernaderos laterales de 300 metros de largo todavía se utilizan para proteger del frío grandes macetas con plantas delicadas.

Palacio Orangerieschloss

El restaurante Orangery
Este restaurante funciona en lo que fue el invernadero de naranjos del palacio de la familia Branicki, en Białystok, principal ciudad y capital histórica del voivodato de Podlaquia, en Polonia, actualmente convertido en un hotel. En el siglo XVIII el invernadero era famoso por las fiestas y bailes que se realizaban; es un bello edificio de estilo barroco y por su esplendor es conocido como el Versalles de Podlaquia. El invernadero está acompañado por cuatro piscinas con fuentes, un puente sobre el canal y estatuas de dioses y héroes mitológicos.

Foto: vía Wikipedia

Artesanías y decoración con naranjas

Algunas sencillas ideas te permitirán disfrutar todo el año del delicioso aroma de la naranja en toda la casa.  Además, la cáscara de la naranja es un material ecológico y versátil con el que se pueden realizar muchos objetos para decorar y perfumar los ambientes.  ¿Quieres saber cómo hacerlo? ¡Sigue leyendo!

Aromatizadores naturales de ambientes
Con una naranja entera podemos hacer un aromatizador natural que perfumará los ambientes durante mucho tiempo; sencillamente debes tomar una naranja y disponer en círculos o formando tu diseño preferido, unos clavos de olor que puedes conseguir fácilmente en una tienda de especias.  El clavo de olor es el capullo seco de la flor de un árbol originario de las islas Molucas; pertenece a la familia de las mirtáceas y es muy aromático.  La medicina popular le otorga propiedades antisépticas y anestésicas y su uso para combatir fiebres e infecciones es conocido desde la Edad Media; si algo te resulta familiar, es porque se utilizó para la elaboración de pastas y antisépticos en odontología, por eso su aroma nos recuerda vagamente las visitas al dentista…

Perfumar y decorar al mismo tiempo
La cáscara de la naranja es ideal para realizar pequeños objetos que luego de un proceso de secado pueden ser pintados o recubiertos con distintos materiales. En realidad, las naranjas compradas por Internet son ideales ya que llegan a tus manos con la piel sana y limpia. Los objetos más comunes son las cajitas en cáscara de naranja que pueden llegar a tener una duración de hasta 10 años.  Artistas y artesanos dedicados a la producción de cajitas en cáscara de naranja producen algunas muy sofisticadas, con un recubrimiento de plata tallado o con pirograbados.  Debes elegir una naranja de cáscara gruesa y flexible; para hacer una cajita, hay que cortarla por la mitad y retirar la pulpa y piel blanca hasta dejarla perfectamente limpia.  Luego debes volverla del revés para que la parte exterior quede por dentro de la cajita.  Se superponen las mitades y se pone a secar en un lugar fresco y seco durante varios días.  Cuando está seca, puedes lijar la superficie para suavizarla y alisarla y ya está lista para la decoración.  Por último, se da una mano de barniz transparente para protegerla.

Cuadros, figurillas y móviles con naranjas
Otra artesanía fácil y divertida es la confección de figurillas con piel de naranja, que te permiten dar rienda suelta a tu creatividad.  Se trata de recortar diversas formas sobre una piel de naranja con un cuchillo bien filoso; se ponen a secar con algo pesado encima para que la piel tome forma plana y una vez seca se puede seguir el mismo procedimiento que para las cajitas, decorando las figuras con esmalte y finalizando el trabajo con una mano de barniz.  ¿Algunas ideas? Abalorios, bisutería, mini esculturas, piezas de móvil para la habitación de los niños, fotografías con naranjas para convertirlas en decorativos cuadros  y lo que tu imaginación te dicte.  ¿Ya has hecho artesanías con naranjas? ¡Compártelo!

Más ideas de conservas de naranja

La mejor época para preparar conservas de naranja es el otoño; el delicioso aroma de las naranjas en la cocina es reconfortante y hogareño y con los años se convertirá en un clásico para toda la familia. Además, te permitirá tener buenas reservas de vitamina C para el invierno… ¡cuando más se necesitan!

Mermelada de naranjas, un clásico
Se podría decir que cada continente, cada región, cada país y hasta cada casa tiene su propia, deliciosa, inigualable e infalible receta de mermelada de naranjas. Te invitamos a probar esta receta casera, de elaboración un poco más trabajosa pero un sabor final que encantará a toda la familia. Esta receta rinde aproximadamente 1,5Kg. de mermelada.
Ingredientes

  • 1 Kg. de naranjas orgánicas con la cáscara sana
  • 1 limón
  • 1 Kg. de azúcar

Elaboración
Lavar las frutas y secarlas. Exprimir las naranjas y el limón, colar el jugo, separar las pepitas y fibras para la preparación de la mermelada. Reservar el jugo en el refrigerador. Colocar las medias naranjas ty limones exprimidos en una olla y cubrir con agua. Envolver las pepitas en una gasa o saquito y colocar en la olla. Cocer hasta que las cáscaras estén blandas (una hora aproximadamente). Escurrir y reservar el agua.

Cortar las cáscaras en tiras bien finas. Colocar en una olla para mermeladas el jugo exprimido, el agua de la cocción de las naranjas y las cáscaras cortadas. Agregar el azúcar y mezclar bien. Cocinar hasta que alcance punto de mermelada. Envasar en tarros esterilizados.

Extracto de naranja
El extracto de naranja es un preparado que te permitirá contar con un saborizador casero para perfumar todo tipo de comidas y postres.   Es muy rápido y fácil de preparar y resultará muy agradable y natural.  Las naranjas compradas por Internet son ideales para esta preparación, ya que no contienen conservantes 0o productos químicos que puedan afectar la cáscara.
Ingredientes

  • 100 gr. de vodka neutro
  • 50 gr. Agua
  • Piel de 1 naranja

Antes de seguir, recordemos que 1 gr = 1cm3 = 1ml. Si recordamos que una taza contiene 250ml… ¡será muy fácil calcular las cantidades de líquido! También es importante aclarar que si deseas un extracto más intenso, puedes aumentar la cantidad de vodka disminuyendo la de agua proporcionalmente.

Preparación
Lavar bien la naranja, secarla, pelarla con un cuchillo bien afilado o un pelapapas para evitar que quede adherida la piel blanca que se encuentra entre la cáscara y los gajos; esta piel se llama albedo. Llenar una botella o frasco con la combinación de vodka y agua. Picar a mano la cáscara bien fina (si se pica en una picadora o trituradora se pierden los aceites esenciales de la cáscara). Verter la cáscara picada en el líquido, cerrar herméticamente y guardar en un lugar fresco, oscuro y seco como mínimo una semana. Colar en otro tarro hermético y ya está listo para utilizar.

Y tú… ¿qué conservas de naranja conoces o sabes preparar? ¿Tal vez alguna que se preparaba en tu casa cuando eras pequeño y el aroma de las naranjas te recuerda los días de tu infancia? ¡Compártelo!