Nuevas ideas para naranjas en conserva

Una de las formas más populares de conservar naranjas es convertirlas en mermelada, pero las naranjas pueden brillar en todos los estantes de la alacena durante meses o años, preparadas de distintas maneras.   Las naranjas compradas por Internet son ideales para preparar conservas ya que no tienen aditivos químicos y las frutas están sanas y limpias.  ¿Quieres saber cómo conservar naranjas? ¡Sigue leyendo!

Conserva marroquí de naranjas sanguinas
Una tradicional fórmula de la cocina marroquí que en realidad tiene como protagonistas a los limones y limas, puede elaborarse perfectamente con naranjas. Esta conserva es ideal para aromatizar y complementar platos con carnes o verduras, y se recomienda prepararla con naranjas sanguinas.
Ingredientes:

  • 8 a 10 naranjas sanguinas
  • 125 gr. de sal gruesa
  • 1 rama de canela
  • 1 cucharadita de pimienta en grano
  • 3 vainas de cardamomo

Preparación
Seleccionar 4 ó 5 naranjas, lavarlas, secarlas y cortarlas por la mitad. Cubrir el fondo del tarro con sal, agregar una capa de naranjas, cubrir con sal, agregar las especias y continuar alternando capas de naranja, sal y condimentos hasta llenar. Exprimir las otras 4 ó 5 naranjas y llenar el tarro con el jugo. Cerrar y dejar macerar por lo menos un mes, en un lugar fresco y oscuro. Si al utilizarlas el sabor te resulta muy fuerte puedes enjuagarlas unos segundos bajo el chorro de agua de la canilla. También pueden tostarse o asarse ligeramente en la plancha.

Naranjas deshidratadas
La deshidratación es uno de los métodos de conservación más antiguos que se conocen. Consiste en extraer el agua del alimento mediante secado o calor; casi cualquier alimento puede ser deshidradatado y luego vuelto a hidratar para consumirlo. En la actualidad existen métodos industriales de deshidratación pero igual podemos hacerlo en casa y luego utilizar esta conserva para aromatizar y decorar nuestras comidas.
Ingredientes

  • Naranjas cantidad deseada

Preparación
Elegir las naranjas a deshidratar, lavarlas, secarlas y cortarlas en rodajas lo más finas posible.
Cubrir una bandeja de horno con papel vegetal y colocar las rodajas de naranja sobre el papel cuidando que no se encimen.
Colocar las bandejas en el horno a temperatura suave dejando la puerta entreabierta. Cada tanto dar vuelta las rodajas de naranja para que se vayan secando en forma pareja. Si el papel se humedeció mucho y dificulta la deshidratación, quitarlo y colocar las rodajas sobre una rejilla. El proceso completo puede llevar algo más de dos horas; el objetivo es que las rodajas queden transparentes y crujientes. Conservar en tarros bien cerrados, en un lugar seco y oscuro. Se pueden utilizar seca o rehidratada para aromatizar platos salados o dulces.

En el próximo artículo, ¡más ideas para conservar naranjas!

Zumos concentrados vs zumo natural de naranjas

El jugo o zumo de la naranja es delicioso, dulce o ligeramente ácido, refrescante, rico en vitamina C, minerales y otros nutrientes. La industria alimentaria ha conseguido envasar jugos de fruta a partir de diversos procedimientos: exprimido, deshidratado, puré, néctar o concentrados. Hoy nos dedicaremos precisamente al concentrado de naranja y su comparación con el jugo natural.

Cómo se fabrica el zumo concentrado
El zumo concentrado de naranja se produce a partir de naranjas frescas, sanas, de igual grado de madurez, lavadas y a las que se eliminan los aceites esenciales de la cáscara por métodos mecánicos. Las frutas ingresan a la línea de extractores, un sistema de cuchillas corta una porción de la parte superior e inferior respectivamente y la fruta es estrujada para extraer el jugo sin romperse. A continuación, mediante un proceso de centrifugado, se separa el zumo de la pulpa que puede haber quedado, y se concentra por evaporación.

Cómo llega a los hogares
El jugo de naranja concentrado puede encontrarse en el mercado en envases de tetra-brick; en realidad, según un interesante estudio de la revista Consumer Eroski, lo que hay en las góndolas es “zumo de naranja a base de concentrado”, un producto de concentrado de naranja reconstituido con agua. Mientras el envase está cerrado pueden guardarse durante meses a temperatura ambiente; una vez abiertos, deben conservarse en el refrigerador.

Valores nutricionales del jugo de naranja
Los elementos más abundantes en la naranja son los hidratos de carbono en forma de azúcares; sin embargo, se destaca por su alto contenido en vitamina C: 45 a 60mg cada 100ml de jugo, prácticamente cubre las necesidades diarias de esta vitamina en una persona adulta, alrededor de 60mg. Combate la sed y aporta pocas calorías: sólo 42 por cada fruta.

Jugos concentrados vs jugos naturales
El jugo concentrado pierde vitamina C por el tratamiento térmico para la concentración y en algunos casos pueden tener vitamina C agregada para compensar.
Si el concentrado no es de muy buena calidad, puede contener agregados de zumo de otras frutas, demasiada agua, aromatizantes y conservantes artificiales o azúcar agregada… o todo esto junto. De hecho, todos los jugos concentrados contienen algún producto químico, por lo que lo más recomendable es tener naranjas frescas en casa, compradas por Internet, y exprimir una cuando deseamos beber un vaso de jugo. Sólo necesitamos un sencillo exprimidor de mano y… tener en cuenta que, para aprovechar al máximo sus propiedades, el jugo de naranja natural debe consumirse dentro de los 15 minutos después de exprimido.

Cómo aprovechar al máximo las virtudes de la naranja

Recetas de la medicina casera y tradicional transmitidas de generación en generación, desde los tiempos de las abuelas hasta los modernos de Internet, y el reconocimiento de su poder curativo y nutritivo son la prueba de las virtudes de la naranja. ¿Quieres saber cómo aprovecharlas al máximo? ¡Sigue leyendo!

 

La naranja, medicina milenaria
Es interesante tener en cuenta que la naranja es considerada una “fruta solar”, ya que tiene la capacidad de almacenar energía a partir de su exposición al sol; esto la convierte en una poderosa fuente de nutrientes para el organismo humano. Pero sus propiedades ya eran conocidas en el mundo antiguo, en el que era conocida como “cidro” o “manzana asiria”. Por ejemplo el gran Teofrasto, médico y filósofo griego contemporáneo de Aristóteles y Alejandro Magno, quien vivió entre los años 372 y 288 antes de nuestra era, describió al cidro como proveniente de Persia y lo llamó “manzana médica”. En los comienzos de nuestra era, Galeno recomendaba semillas y corteza de cidro para tratar el estreñimiento y la falta de tono estomacal, y Virgilio lo elogiaba como antídoto de sustancias venenosas. El científico Palladio, en el siglo IV, comenzó a explicar el cultivo del cidro.

Los verdaderos descubridores
Pero los verdaderos descubridores de las propiedades curativas de la naranja fueron los árabes, que también estudiaron su cultivo y adaptaciones a los diferentes climas. Científicos de todo el Medio Oriente, como Ibn Wahsiya en el año 904, el egipicio Ibn Suleyman llamado “El israelí”, el médico persa Avicena en el año 1030, Ibn Jamiya quien fue médico personal del sultán Saladino y vivió entre 1171 y 1193 entre otros, destacaron las propiedades de la naranja como estimulante del apetito, digestiva, mejoradora del aliento, depurativa del organismo y mucho más.

Cómo potenciar las virtudes de la naranja
Sin embargo, las naranjas no pueden comerse de cualquier manera o a cualquier hora para aprovechar al máximo sus nutrientes y propiedades curativas. Si quieres sacar el máximo provecho de las naranjas compradas con tanta ilusión, sigue nuestros consejos:

  • Consumir la naranja siempre sola y preferiblemente fresca
  • Alimentos que no combinan con la naranja: zanahorias, ya que elevan la acidez
  • Consumir las naranjas por la mañana, preferiblemente antes del desayuno; según un antiguo dicho, la naranja es “oro a la mañana, plata al mediodía y plomo por la noche”.
  • Si preparas jugo de naranja exprimido, debes consumirlo no más de tres horas después de prepararlo. Es de fácil digestión, de hecho es el primer jugo de frutas que se ofrece a los bebés.
  • Es preferible comer la naranja entera, incluida la piel blanca que se encuentra entre los gajos y la cáscara, ya que ofrece mayor poder de saciedad
  • Aprovecha la cáscara en decocciones para afecciones de la piel y para aromatizar bebidas calientes como té o mate, enriqueciendo estas bebidas con las propiedades depurativas de las sustancias contenidas ésta.

La conservación de las naranjas

Antiguamente, las naranjas se conservaban enterradas en arena o aserrín, y también distribuidas sobre hojas de papel de periódico. El objetivo: mantenerlas en buen estado hasta el momento de consumirlas, evitando la desagradable aparición del hongo Penicillium.

¿Por qué se deterioran las naranjas?
La naranja es una fruta que sólo madura en el árbol, a diferencia de los aguacates, plátanos o melones entre otras, que pueden completar su maduración después de cortadas; por eso debe ser cosechada en su punto justo, pero también es cierto que el deterioro de la fruta es la consecuencia inevitable del proceso. Las naranjas son atacadas por el hongo Penicillium, en realidad un moho que ha contribuido a salvar muchas vidas y que también es utilizado para la fabricación de los quesos llamados “azules”.

Las naranjas compradas directamente al productor duran más
Cuando compras naranjas por Internet, estás adquiriendo la fruta directamente a sus productores, una verdadera garantía de frescura y calidad. En la forma tradicional, la cosecha se realiza arrojando la fruta al suelo, recogiéndola y transportándola a granel a los mercados y plantas procesadoras. En cambio, los productores que ofrecen sus naranjas por Internet cosechan la fruta cuidadosamente, evitando los golpes y lastimaduras de la corteza, que además de afear el producto son la puerta de entrada para los microorganismos que conducen a su putrefacción.

Cómo evitar el deterioro precoz
Uno de los problemas que informan las personas que han comprado naranjas por Internet, es que deben adquirir un volumen de fruta a veces excesivo para sus necesidades. Para evitar que las naranjas que compraste con tanta ilusión se deterioren rápidamente, toma en cuenta estos consejos:

  • Evita almacenarlas junto con frutas como manzanas o bananas, que emiten un gas que favorece la putrefacción;
  • Deja suficiente oxígeno entre las naranjas;
  • Si las dejas en el frutero, procura que estén a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y ventilado;
  • Si alguna naranja comienza a mostrar signos de deterioro, apártala del resto;
  • Las naranjas pueden conservarse hasta dos semanas en el refrigerador:
  • Para disfrutarlas más tiempo, prepara mermeladas, salsas y conservas.

La ciencia avanza
Los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia han descubierto que el aceite esencial del árbol de té… ¡retrasa la putrefacción de las naranjas! Se han realizado pruebas de recubrimiento de la fruta para mejorar su conservación y calidad con resultados muy positivos; además, representa una alternativa ecológica y natural frente a la utilización de productos químicos. El recubrimiento es una capa casi imperceptible de aceite esencial del árbol de té y una sustancia celulósica degradable; facilita el almacenamiento y la conservación del fruto y los investigadores creen que también podrá aplicarse a limones y otros cítricos.