Técnicas culinarias para naranjas

Las naranjas son deliciosas y muy versátiles: pueden utilizarse tanto en platos fríos como calientes, dulces y salados; simplemente pelada para disfrutarla al natural, o con sofisticados tratamientos para convertirla en una perfumada decoración… Sin embargo, cada preparación exige una técnica especial para obtener los mejores resultados. A continuación, las técnicas más importantes para aprovechar al máximo las naranjas.

Naranja al vivo

Pelado al vivo
Tal vez pienses que no hay nada más fácil que pelar una naranja… aunque, si lo has intentado, es muy probable que hayas descubierto las verdaderas dificultades para llevar a cabo esa operación. Por otra parte, algunos platos como las ensaladas con naranjas llevan la fruta “pelada al vivo”, “a lo vivo” o “a sangre”. Consiste en presentar los gajos completamente limpios y libres de las diferentes membranas que los recubren hasta llegar a las deliciosas y dulces vesículas jugosas que componen la pulpa. Esta técnica en realidad es muy sencilla y permite convertir a los gajos en los verdaderos protagonistas del plato. Para empezar, es necesario cortar una pequeña rodaja en cada extremo para conseguir que la naranja quede apoyada y vertical sobre la mesa de trabajo. Luego, con un cuchillo filoso, se hacen cortes a lo largo para retirar la piel sin romper los gajos, hasta que la naranja quede sólo recubierta por la piel blanca o albedo. Con el mismo procedimiento se comienza a retirar esta piel blanca hasta llegar a la fina membrana que recubre los gajos. Ésta es muy fácil de quitar realizando un pequeño corte y separándola del gajo como si fuesen las tapas de un libro.

Cortezas disecadas
La corteza disecada de naranja tiene infinidad de usos tanto en la cocina como la cosmética o la medicina casera. Lo importante es contar con una buena reserva de cortezas disecadas o inclusive reducidas a polvo o harina para utilizarla en lo que más nos guste. Para secar cortezas de naranja es necesario contar con un lugar seco y ventilado. Lo mejor es pelar las naranjas en espiral para obtener largas tiras de piel que se ponen a secar al sol o bajo techo. También puedes poner a secar las cáscaras de los cascos de naranjas, que luego puedes confitar, cortar en tiras y bañar en chocolate…¡deliciosas! Para preparar harina de corteza de naranjas, simplemente debes poner a disecar las cáscaras y luego molerlas finamente, en mortero o picadora eléctrica. La harina de piel de naranjas puede utilizarse mezclada con yogur o ensaladas o combinada con la harina en repostería casera.

Aire de cítricos
El aire de cítricos es una técnica que permite obtener una preparación espumosa y perfumada para decorar diversos platos dulces o salados. Es muy fácil. Sólo necesitas un litro de agua, 15 gramos de polvo sabor cítrico para preparar jugos y 3 gr. de lecitina de soja. Verter el polvo y la lecitina en el agua, batir con batidora eléctrica, verter en un recipiente apropiado y batir nuevamente sólo la superficie. ¡Se formará una capa de espuma consistente y perfumada! Luego puedes utilizar cucharadas de espuma para decorar lo que más te guste.

Foto: vía Morguefile

Naranjas IV Gama

¿Sabes qué son los productos “IV Gama” en frutas y verduras? Se trata de frutas y verduras frescas sometidas a un procesamiento mínimo (lavado, cortado, envasado); así, puedes llevar a tu mesa productos frescos sin el gasto de tiempo y dinero que significa realizar esas tareas en casa. Si alguna vez adquiriste en el supermercado un envase plástico con ensalada lista para condimentar y consumir… ¡era un producto de IV gama!

Más detalles sobre los productos de IV Gama
Aunque los productos de IV gama se conservan a baja temperatura, no deben perder su calidad de “frescos y naturales”. Para ello, una clave es la selección de las materias primas, ya que frutas y verduras de baja calidad no resistirían el procesamiento ni el tiempo que deba transcurrir desde la preparación hasta el consumo. La otra, es el mínimo procesado, para alterar lo menos posible las propiedades naturales del vegetal y alargar su vida útil. Fuera de esto, encontrarás frutas y verduras de IV gama en múltiples presentaciones, todas en atmósfera controlada: bolsas, bandejas de plástico, etc.

La naranja, un “IV gama” natural
Después de haber leído lo anterior te preguntarás… ¿cómo es posible que existan naranjas de IV gama? De hecho, la fruta viene en su propio envase natural, la cáscara de brillante color naranja que protege las botellitas de jugo y pulpa que guarda en su interior. En realidad, las frutas y verduras de IV gama tienen mucho éxito porque garantizan frescura y calidad y su consumo ha aumentado en forma exponencial en los últimos años. Las investigaciones llevan a incorporar nuevos productos a esta modalidad, además de los habituales como zanahorias, lechuga y brócoli o frutas como melón, sandía, melocotón, nectarina, caqui, fresa y frutos tropicales. Las naranjas o en general, los cítricos de IV gama deberían contemplar la forma de procesamiento y el desarrollo de los envases considerando las características propias del fruto. Por ejemplo, las naranjas en almíbar o la fruta enlatada troceada y con jugo, no son “naranjas IV gama” ya que no preservan el sabor y textura originales.

Naranjas peladas y cortadas
No obstante, la ciencia avanza y la técnica también y ya están proponiendo formas de presentar la naranja para que pueda ser considerada un producto de IV gama. Por ejemplo, tratamientos térmicos de larga duración, o presentaciones multifruta como ensaladas de frutas envasadas para consumo rápido. Básicamente, el procesamiento de la naranja debería incluir el pelado y la presentación de la pulpa en rodajas o gajos manteniendo sus propiedades organolépticas.

Naranjas a la hora del té

¿Eres un entusiasta de la hora del té? Entonces, nada mejor que esperar las cinco de la tarde y beber una buena taza de té con tostadas y mermelada de naranjas. De hecho, pocas combinaciones son tan “inglesas” y deliciosas como el té y las naranjas. Pero no es la única… ¡Sigue leyendo!

Te sabor naranja

El té OP
El té Orange Pekoe es una exquisita variedad de té negro proveniente de la India y de Sri Lanka. Básicamente se trata de una combinación de hojas de té secas de diferentes tamaños y edad (de hecho, los tés más valiosos son los elaborados con yemas y brotes). El té Pekoe contiene brotes y capullos sin abrir y su aroma y sabor son ligeramente amargos para finalizar con un toque dulce. La denominación de “Orange” puede deberse precisamente a esta característica, aunque según otras versiones se debe al papel de la Casa de Orange (Holanda) en el comercio del té con la India, al color cobrizo o naranja brillante de las hojas secas en la mezcla pekoe o al color de la bebida una vez preparada. Como sea, la naranja está presente en esta deliciosa variedad de té y bien merece que bebamos una taza en su honor.

Cáscaras de naranja… con o sin té
Las infusiones con naranja son estimulantes y muy fáciles de preparar. Puedes hacerlas en casa o adquirirlas ya elaboradas en las tiendas de comestibles, como la exquisita combinación de cáscara de naranja, canela y anís que muestra la fotografía. Esta mezcla no contiene hojas de té; se prepara con trocitos de cáscara de naranja desecada, trocitos de manzana, rosa mosqueta, canela en rama y semillas de anís y tiene un gran poder digestivo y estimulante. Otra mezcla combina cáscaras de naranja y limón, rosa silveste, hibiscos, trocitos de manzana y piña con hojas de té; tiene poder relajante y ayuda a combatir el dolor de cabeza. También contiene vitaminas y antioxidantes.

Delicias para compartir
La naranja también puede estar presente en forma de pequeñas delicias para compartir, como cascaritas de naranja bañadas en chocolate, acarameladas, azucaradas o confitadas, bombones de fruta con sabor a naranjas y estas exquisitas trufas de naranja y zanahoria:
Ingredientes:

  • 2 tazas de zanahoria finamente rallada
  • Jugo y ralladura de dos naranjas
  • 2 tazas de azúcar
  • 2 clavos de olor, canela o vainilla para aromatizar
  • Azúcar y lentejas de chocolate para decorar

Preparación
Mezclar la zanahoria rallada con las 2 tazas de azúcar y el jugo de las naranjas, llevar a fuego suave, aromatizar con los clavos de olor, la canela o vainilla (según el gusto de cada uno) y cocinar hasta que tome punto de mermelada (se ve el fondo de la olla al revolver la mezcla). Retirar del fuego, formar bolitas, hacerlas rodar por azúcar y ponerlas en pirotines. Decorar con una lenteja de chocolate.

Las delicadas conservas con mandarinas

La mandarina, al igual que la naranja, es una fruta excelente para preparar deliciosas conservas que nos permitan recrear el placer de disfrutarla durante todo el año.  Para los entusiastas seguidores de las mandarinas en realidad es mejor, ya que su sabor es más dulce y delicado y por sus características, parece prestarse mejor para las conservas.  Licores, mermeladas, jaleas, gajos en almíbar y mucho más.  De manera que, ponte el delantal y… ¡manos a la obra!

Frasco de mermelada

Esterilización de frascos
Antes de comenzar, es importante tener en cuenta que los frascos para las conservas caseras deben estar perfectamente esterilizados, es decir, libres de bacterias y microorganismos que puedan contaminar el producto. Hay diversos métodos para la esterilización casera, pero cualquiera de ellos requiere que los frascos estén perfectamente limpios y secos, de manera que lo primero que debes hacer es lavar muy bien los frascos con agua caliente. Una forma de esterilizar los frascos es utilizando el calor del horno; para ello, debes colocar los frascos boca abajo en el horno, sobre un paño limpio, y dejarlos por lo menos 10 minutos a una temperatura de 140°C o hasta que notes que están perfectamente secos. También deben esterilizarse las tapas. También debes tener en cuenta que, al verter la mermelada o dulce caliente en el frasco, éste puede romperse. Para evitarlo, recuerda entibiar los frascos en el horno antes de rellenarlos, colocarlos sobre un paño limpio para evitar el cambio brusco de temperatura que también puede romper el frasco, y llenar dejando unos 2 cm. libres hasta del borde.

Pasteurización
Otro método para evitar la proliferación de bacterias es la pasteurización, que es muy fácil de hacer. Consiste en colocar los frascos de conservas en una olla evitando el contacto directo del cristal con el metal, por ejemplo apoyando los frascos sobre una rejilla de madera o un paño grueso doblado en cuatro. Se llena la olla con agua y cuando está hirviendo, se introducen los frascos remojándolos en el agua caliente unas cuantas veces para que no sufran un cambio brusco de temperatura que podría romperlos. Una vez en el agua hirviendo se los deja unos minutos hasta que salga todo el aire, se tapan herméticamente y se cubren con agua caliente. Se dejan hervir el tiempo indicado por la receta, luego se retiran y se dejan enfriar. Las conservas así pasteurizadas pueden durar hasta un año, pero una vez abierto el frasco, debes mantenerlo en el refrigerador.

Mermelada de mandarina y jazmín
Ahora sí, una deliciosa receta que combina el sabor y el aroma de dos delicadas protagonistas del reino vegetal: mandarinas y jazmines. ¡Bon apetit!

Ingredientes

  • 50 o 60 flores de jazmín
  • 20 mandarinas
  • 300 gr. de azúcar
  • 10 hebras de azafrán

Preparación
Exprimir las mandarinas. Preparar un almíbar con el jugo de las mandarinas y el azúcar. Perfumar y dar color con las hebras de azafrán. Revolver hasta que espese. Por otra parte verter en una sartén un poco de aceite de buena calidad y dorar los pétalos de jazmín. Rebozar los pétalos en azúcar blanca y añadirlos a la mermelada. Envasar y pasteurizar durante 30 minutos.

Ideal para: desayunos y meriendas, y también para salsear carnes rojas.

Foto jazmín: vía Flickr

Más ideas de conservas de naranja

La mejor época para preparar conservas de naranja es el otoño; el delicioso aroma de las naranjas en la cocina es reconfortante y hogareño y con los años se convertirá en un clásico para toda la familia. Además, te permitirá tener buenas reservas de vitamina C para el invierno… ¡cuando más se necesitan!

Mermelada de naranjas, un clásico
Se podría decir que cada continente, cada región, cada país y hasta cada casa tiene su propia, deliciosa, inigualable e infalible receta de mermelada de naranjas. Te invitamos a probar esta receta casera, de elaboración un poco más trabajosa pero un sabor final que encantará a toda la familia. Esta receta rinde aproximadamente 1,5Kg. de mermelada.
Ingredientes

  • 1 Kg. de naranjas orgánicas con la cáscara sana
  • 1 limón
  • 1 Kg. de azúcar

Elaboración
Lavar las frutas y secarlas. Exprimir las naranjas y el limón, colar el jugo, separar las pepitas y fibras para la preparación de la mermelada. Reservar el jugo en el refrigerador. Colocar las medias naranjas ty limones exprimidos en una olla y cubrir con agua. Envolver las pepitas en una gasa o saquito y colocar en la olla. Cocer hasta que las cáscaras estén blandas (una hora aproximadamente). Escurrir y reservar el agua.

Cortar las cáscaras en tiras bien finas. Colocar en una olla para mermeladas el jugo exprimido, el agua de la cocción de las naranjas y las cáscaras cortadas. Agregar el azúcar y mezclar bien. Cocinar hasta que alcance punto de mermelada. Envasar en tarros esterilizados.

Extracto de naranja
El extracto de naranja es un preparado que te permitirá contar con un saborizador casero para perfumar todo tipo de comidas y postres.   Es muy rápido y fácil de preparar y resultará muy agradable y natural.  Las naranjas compradas por Internet son ideales para esta preparación, ya que no contienen conservantes 0o productos químicos que puedan afectar la cáscara.
Ingredientes

  • 100 gr. de vodka neutro
  • 50 gr. Agua
  • Piel de 1 naranja

Antes de seguir, recordemos que 1 gr = 1cm3 = 1ml. Si recordamos que una taza contiene 250ml… ¡será muy fácil calcular las cantidades de líquido! También es importante aclarar que si deseas un extracto más intenso, puedes aumentar la cantidad de vodka disminuyendo la de agua proporcionalmente.

Preparación
Lavar bien la naranja, secarla, pelarla con un cuchillo bien afilado o un pelapapas para evitar que quede adherida la piel blanca que se encuentra entre la cáscara y los gajos; esta piel se llama albedo. Llenar una botella o frasco con la combinación de vodka y agua. Picar a mano la cáscara bien fina (si se pica en una picadora o trituradora se pierden los aceites esenciales de la cáscara). Verter la cáscara picada en el líquido, cerrar herméticamente y guardar en un lugar fresco, oscuro y seco como mínimo una semana. Colar en otro tarro hermético y ya está listo para utilizar.

Y tú… ¿qué conservas de naranja conoces o sabes preparar? ¿Tal vez alguna que se preparaba en tu casa cuando eras pequeño y el aroma de las naranjas te recuerda los días de tu infancia? ¡Compártelo!