Presente y futuro de la naranja

Directamente del árbol a la mesa, la naranja fresca es una de las frutas más deliciosas y saludables que existan.  En la gastronomía puede realzar la más sencilla preparación dulce o salada, aromatizando salsas, carnes y postres; desde el punto de vista de la salud, su contenido en vitamina C la convierte en una aliada imprescindible de la medicina… pero los nuevos hallazgos, usos y descubrimientos son realmente prometedores.  ¿Quieres saberlo todo sobre el futuro de la naranja? ¡Acompáñanos!

Naranjos de Vila real

Descubrimientos culinarios

La ya muy famosa Feria Citrícola de Vila-real, en Castellón, presentó en su primera edición, además de las nuevas variedades de cítricos y las posibilidades de reutilización de la piel y residuos, como ya hemos visto en artículos anteriores, un novedosa versión de una de las bebidas más antiguas y populares del mundo:  cerveza con sabor a naranjas.   En realidad, muchos entusiastas de la cerveza acostumbran combinarla con bebida gaseosa con sabor a naranjas, pero aquí se trata de cerveza artesanal aromatizada o saborizada en forma natural.  Por ejemplo, se han elaborado cervezas con piel de clementina.

Descubrimientos medicinales

Una vez más la casualidad permitió a los científicos realizar un descubrimiento con insospechados beneficios para la salud humana: la vitamina C puede destruir un tipo de bacteria causante de la tuberculosis.  La tuberculosis no es una enfermedad del pasado, sino que es padecida por cientos de miles de personas en el mundo y lo peor de todo, es que las bacterias se hacen resistentes a los medicamentos.  Sin embargo, William Jacobs, profesor de microbiología e inmunología de la Escuela de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, descubrió que las moléculas de vitamina C destruían bacterias de la tuberculosis con la ventaja de que la vitamina C es abundante y económica.    El estudio está en su fase de investigación pero ya ha despertado la curiosidad de los científicos de todo el mundo.

La naranja y el turismo

Otro de los aspectos prometedores del cultivo de naranjas, es su relación con el turismo.  Nuevamente el Ayuntamiento de Vila-real prueba que se halla a la vanguardia en el sector citrícola; organizó una “Ruta Turística y Gastronómica de la Naranja” que incluye la visita a una  finca local, el Museo Etnológico, el Assut del Millars, un paseo por el Termet, casco histórico, la iglesia Arciprestal, la basílica de San Pascual y el campo de fútbol de su adorado Madrigal.  Si estás planificando tus vacaciones, apunta esta fecha: la ruta se realiza desde octubre hasta junio, aunque si llegas en la última quincena de octubre podrás disfrutar al mismo tiempo de la Ruta del Cóctel que incluye, por supuesto, bebidas con naranjas, como un licor de mandarinas que se produce únicamente aquí.

Foto: vía Ayuntamiento de Vila-real

Etiquetas naranjeras y papel de seda español

Antes de la “era Internet” los productores de naranjas envasaban las frutas en cajas de diversos tamaños que se decoraban con un testero, cartel, cromo o más sencillamente, etiqueta naranjera. Por lo general llevaban algunos datos del productor, pero se destacaban por su creatividad y colorido. Un recorrido por antiguas reservorios en museos o en los hogares de entusiastas coleccionistas de etiquetas, nos invita a hacer este viaje por la historia.

Los comienzos
Los cromos o etiquetas naranjeras comenzaron a utilizarse en la década del 20 del siglo pasado, ya que los productores deseaban diferenciarse, identificar sus naranjas y llamar la atención de los clientes utilizando diversos diseños como figuras humanas, animales, flores, motivos folklóricos o mitológicos o lo que la imaginación dictara. En realidad según los estudiosos del tema, es interesante hacer notar que recién después de la Guerra Civil Española, estos diseños comenzaron a incluir la imagen de la fruta como elemento principal. Los cromos se utilizaron hasta la década del 60 del siglo XX, cuando las cajas de cartón o plástico comenzaron a ser impresas y las etiquetas dejaron de utilizarse.

Papel de seda español
Según un estudio del año 1996, existieron desde comienzos del siglo XX más de 3.400 marcas de naranjas. El Museo de la Naranja de Burriana, por su parte, conserva más de 5000 carteles de naranjas, y se cuentan varios coleccionistas que publican sus tesoros en Internet. Otro delicado detalle era el papel de seda en el que se envolvían las naranjas: existieron más de tres mil marcas de papel de seda español; una espectacular colección se puede visualizar en el sitio “legufrulabelofolie”.   La finalidad del papel de seda era ofrecer al cliente una vista más lujosa y apetitosa de la fruta, proporcionar un distintivo de calidad, identificar a la empresa, y también proteger y conservar la fruta, ya que el papel de seda evitaba que la podredumbre de una naranja se contagiara a la de al lado. Los primeros papeles de seda eran lisos y sin inscripciones y datan de 1826; los primeros impresos son de comienzos del siglo XX.

Oficios de la naranja

La creación e impresión de los carteles o cromos, y también la fabricación del papel de seda implica la existencia de oficios hoy desaparecidos, al igual que las personas que trabajaban en la producción de las fincas. Por ejemplo, las cajas se fabricaban directamente en la línea de playa a la que llegaban los grandes carros cargados de naranjas recién cosechadas. Para envolver las naranjas en papel de seda se contrataban mujeres llamadas empapeladoras; trabajaban de cuclillas en el suelo, alrededor de las montañas de cítricos.

Foto: vía etiquetasdefrutas

Foto: vía Museo de la Naranja

La naranja ecológica y las redes sociales

Según las últimas informaciones, la naranja ecológica se está convirtiendo en la nueva estrella de las mesas europeas; de hecho, ha aumentado la demanda de naranjas ecológicas por parte de países como Alemania, Francia y otros del centro de Europa, y muchos pequeños productores españoles se están asociando para satisfacer ese mercado. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

Volviendo al origen: ¿qué es la naranja ecológica?
Tradicionalmente se ha visto al campo como una “fábrica sin chimeneas”; es decir, que se aplican los mismos conceptos que en la industria sin tener en cuenta los ciclos naturales. Por ejemplo, se utilizan químicos como fertilizantes, desmalezantes y otras funciones que normalmente debería cumplir la Naturaleza a través de otros seres vivos. En cambio los productores ecológicos se basan en el uso racional de los recursos y así se convierten en verdaderos amigos del medio ambiente. Los productores ecológicos saben que deben proteger y fomentar la biodiversidad, mantener y fomentar la fertilidad del suelo utilizando métodos naturales y devolver a la tierra el mayor volumen posible de biomasa. Los productores ecológicos saben que la tierra es un ecosistema viviente y la base de nuestra supervivencia sobre el Planeta; así, los alimentos que provengan de los cultivos ecológicos están libres de productos químicos y no solamente se han desarrollado en forma natural, sino que también han sido cultivados con esmero y pasión.

El asociativismo, clave para el precio justo
Muchos productores ecológicos de cítricos, hoy en día, están exportando su producción y según algunas organizaciones, casi no dan abasto con la producción de sus integrantes y tienen que recurrir a otros productores o hacer alianzas con asociaciones hermanas. Sin embargo, circulan en la red comentarios de productores que se han visto sorprendidos por clientes del centro de Europa que exigían precios bajísimos para comprar la producción. Por eso, es muy importante asociarse y así poder defenderse entre todos los productores y conseguir precios justos. Si aún no te has acercado a alguna asociación… ¡No esperes más! De hecho, nos encontramos en la recta final de la campaña y puede ser tu oportunidad para colocar tus naranjas.

Redes para todos los gustos
Si investigas un poco en Internet o te acercas a alguna oficina gubernamental dedicada a la promoción de los cultivos ecológicos, descubrirás que el mundo del asociativismo es mucho más grande de lo que creías. En realidad hay redes para todos los gustos: desde asociaciones de productores para la venta del producto hasta redes de capacitación, intercambio de semillas y mucho más. También puedes tratar de ubicar asociaciones de compradores de naranjas por Internet que estén interesados en contactar productores que les garanticen naranjas ecológicas a precios justos.

Fotos: vía Infoagro, vía Morgufile

Alegra tu invierno, piensa en naranja

Según algunos estudios, el invierno puede provocar un trastorno llamado “desorden afectivo estacional”; de hecho, es padecido por millones de personas, en especial en aquéllos países en los que los inviernos suelen ser bastante crudos. Para la mayoría, la llegada del invierno sólo exige un pequeño reajuste, pero en algunos casos las personas pueden deprimirse. ¿Es tu caso? ¡Alegra tu invierno con naranjas!

¿Qué es la tristeza de invierno?
Se ha descubierto que este desorden, llamado “tristeza de invierno”, se debe a múltiples factores, pero el principal es la disminución de la cantidad de horas de luz solar que, como es sabido, es nuestra única proveedora de vitamina D. La falta de sol provoca mal humor y el cerebro produce neuroquímicos que inducen a comer más. En realidad, el invierno afecta a todos los seres vivos y muchos animales dedican los meses más fríos del año a hibernar cómodamente hasta que renazca la vida. Lamentablemente no podemos hacer lo mismo… pero sí podemos recurrir a las naranjas, verdaderos soles en miniatura que nos traen calor y alegría. Es que la llegada del frío coincide con el punto máximo de maduración de la naranja, con sus vitaminas y antioxidantes naturales.

Aceites esenciales de naranja, fuentes de alegría
La aromaterapia nos informa que los aceites esenciales de cítricos son excelentes para levantar el ánimo.  Podemos encontrar diversas combinaciones de aceites esenciales de naranjas amargas, naranjas dulces, mandarina, bergamota y limón,  pero para combatir la tristeza del invierno,  los mejores son los de naranja, dulces y reconfortantes. ¿Cómo puedes incorporarlos a la vida diaria?

  • Colocar un difusor con aceite de naranjas y canela en nuestra mesa de trabajo
  • Añadir unas gotas de aceite esencial de naranja a los productos de limpieza del hogar
  • Masajes combinado con aceite de almendras
  • Inhalaciones diluyendo una gota de aceite en 1 litro de agua caliente
  • En el agua del baño

Precauciones con el aceite esencial de naranjas
Te recomendamos seguir estrictamente las indicaciones del fabricante o expertos en el tema, y evitar su uso en caso de:

  • Personas epilépticas
  • Mujeres embarazadas
  • Exposición al sol
  • Contacto con ojos y mucosas

Principales características del aceite esencial de naranja
A continuación, una pequeña guía de propiedades.

  • Color: naranja amarillento a naranja oscuro.
  • Aroma: dulce, afrutado, fresco.
  • Mejor Efecto: Estimulante/ sedante.
  • Combina con: pimienta negra, canela, clavo de olor, incienso, geranio, jengibre, jazmín, lavanda, limón, mandarina, mirra, nuez moscada, romero, té.
  • Componentes químicos principales: Limoneno, bergapteno, auraptenol, ácidos.
  • Propiedades: antiséptico, desinfectante, alienta la expresión emocional.

Foto invierno: vía Morguefile

Foto aceites: vía Morguefile

Historia de los cítricos

Los cítricos, con su aspecto colorido y perfumado, impresionan a los viajeros de todos los tiempos. Aunque en la antigüedad los frutos cítricos no estaban integrados a la dieta, sí eran conocidas las propiedades de las flores y aceites esenciales de los frutos para la elaboración de perfumes y otras sustancias químicas como repelentes de insectos. Debía pasar mucho tiempo hasta que las naranjas pasaran a formar parte de la gastronomía mundial.

Un origen incierto
Se cree que los primeros cítricos aparecieron en Medio Oriente; el antepasado más antiguo conocido, es la variedad Citrus medica L., que probablemente Alejandro Magno introdujo en la cuenca del Mediterráneo desde la India… y todavía se cultiva. Su fruto es la cidra, poncil, limón francés o toronja, muy apreciada por sus propiedades aromatizantes y usos medicinales, ya documentados por Plinio el Viejo en su Historia Naturalis; de hecho, sus semillas ya eran conocidas 4.000 años antes de nuestra era. Este fruto, llamado etrog en hebreo, es una de las especies rituales utilizadas en la fiesta de Sucot. Llegó a América de la mano de los conquistadores, que lo introdujeron en Florida, Puerto Rico y California. Antiguos murales egipcios muestran árboles de cítricos, y también hermosas cerámicas de Pompeya y Cartago. En realidad, no se sabe muy bien cómo el cidro evolucionó hacia los exquisitos cítricos actuales como la naranja dulce, el limón, el quinoto o kumquat y el pomelo, pero sí que su cultivo se extendió por el norte de África, España y Siria y que la llamada “naranja Portugal”, en el siglo XV, produjo una verdadera revolución en el cultivo de cítricos.

La mandarina y otros cítricos se dan a conocer
Las mandarinas eran conocidas en China alrededor del siglo X, pero no en Europa, donde llegaron sólo a comienzos del siglo XIX: fueron un regalo de una provincia mandarín a Inglaterra. Otro cítrico, el pomelo (Citrus Grandis) por influencia del idioma inglés se confunde con la toronja (Citrus paradisi), llamada también Shaddock y “manzana de Adán”; apareció en Palestina a comienzos del siglo XIII y fue cultivada por los árabes. Este cítrico era considerado incomible hasta que Al Duncan, en 1892, consiguió unas plántulas con mejor resultado, tanto que el fruto se llamó “pomelo Duncan”: el árbol original todavía vive en Florida. El limón, por su parte, fue mencionada por primera vez en Europa por Sir Thomas Herbert en su libro de viajes: descubrió naranjos, limoneros y árboles de lima frente a la isla de Mozambique a mediados del siglo XVII.

Comienza la industria americana de la naranja
Las primeras semillas de cítricos de América fueron introducidas por Cristóbal Colón en la isla de Haití en 1493; para 1565 ya crecían felizmente en Florida y Carolina del Sur. En 1790 se exportaron alrededor de 3000 galones de jugo de naranja, pero la industria comenzó a desarrollarse rápidamente a partir de 1821, cuando los españoles abandonaron sus territorios en América. Así comenzó la historia de esta fruta que hoy podemos saborear fresca, congelada, en mermeladas y jugos concentrados.